La presoterapia es uno de los tratamientos más utilizados en estética y fisioterapia para favorecer el drenaje linfático, mejorar la circulación y aliviar la sensación de piernas cansadas. Además, suele formar parte de protocolos corporales enfocados en la reducción de edema, la mejora del contorno corporal y el complemento de otros tratamientos como la cavitación o la radiofrecuencia.
Es un procedimiento no invasivo, cómodo y ampliamente utilizado tanto en centros estéticos como en clínicas de rehabilitación.
En esta guía aprenderás cómo funciona la presoterapia, cuáles son sus beneficios, cómo se realiza una sesión y en qué casos está recomendada.

¿Qué es la presoterapia?
La presoterapia es un tratamiento que utiliza compresión neumática secuencial, es decir, presión de aire controlada aplicada mediante botas, mangas o fajas con cámaras de inflado independientes.
Estas cámaras se inflan y desinflan siguiendo una secuencia determinada para ejercer una presión progresiva sobre las extremidades o el abdomen, favoreciendo el retorno venoso y el drenaje del sistema linfático.
No utiliza electricidad sobre el cuerpo ni genera calor, por lo que es un tratamiento diferente a tecnologías como la radiofrecuencia o la electroestimulación.
¿Cómo funciona la presoterapia?
El funcionamiento de la presoterapia es similar al efecto que produce un masaje de drenaje linfático, pero realizado mediante presión de aire controlada.
1. Inflado de las cámaras
El equipo llena de aire las diferentes cámaras del accesorio colocado sobre el paciente.
2. Compresión secuencial
Las cámaras ejercen presión de forma progresiva, generalmente desde las zonas más alejadas del corazón hacia las más cercanas.
Esta secuencia ayuda a favorecer el retorno de líquidos.
3. Desinflado
Una vez completado el ciclo, las cámaras liberan la presión y comienza una nueva secuencia.
Este proceso se repite durante toda la sesión.

¿Para qué sirve la presoterapia?
La presoterapia tiene múltiples aplicaciones estéticas y de bienestar.
Puede ayudar a:
- Favorecer el drenaje linfático.
- Mejorar el retorno venoso.
- Disminuir la sensación de piernas cansadas.
- Reducir la retención de líquidos.
- Complementar tratamientos corporales.
- Favorecer la recuperación después del ejercicio físico.
- Mejorar la sensación de ligereza en las extremidades.
Es importante señalar que los resultados pueden variar según las características de cada persona y no sustituyen el tratamiento médico cuando existe una enfermedad vascular o linfática.
Beneficios de la presoterapia
Favorece el drenaje linfático
Uno de sus principales beneficios es estimular el movimiento de la linfa, ayudando al organismo en la eliminación fisiológica del exceso de líquidos.
Puede ayudar a disminuir la retención de líquidos
Muchas personas notan una sensación de menor inflamación, especialmente en piernas y pies.
Mejora la sensación de piernas cansadas
Después de largas jornadas de pie o sentado, la presoterapia puede proporcionar una sensación de descanso y ligereza.
Complementa tratamientos estéticos
La presoterapia suele combinarse con tecnologías como:
- Cavitación.
- Radiofrecuencia.
- Vacumterapia.
- Drenaje linfático manual.
Su objetivo es complementar el protocolo y favorecer el manejo de líquidos.
Tratamiento cómodo y relajante
La mayoría de las personas describen la sesión como un masaje suave realizado mediante presión de aire.
No suele provocar dolor cuando la intensidad se ajusta correctamente.

¿Quién puede beneficiarse de la presoterapia?
La presoterapia suele recomendarse para personas que presentan:
- Retención de líquidos.
- Sensación de piernas cansadas.
- Edema leve de origen no patológico.
- Programas de remodelación corporal como complemento.
- Recuperación muscular tras actividad física intensa.
Siempre debe realizarse una valoración previa para descartar contraindicaciones.
¿En qué zonas puede aplicarse?
Dependiendo del equipo, puede utilizarse en:
- Piernas.
- Pies.
- Brazos.
- Abdomen.
- Cintura.
Algunos equipos incluyen accesorios específicos para diferentes áreas del cuerpo.
Protocolo de presoterapia paso a paso
El protocolo puede variar según el equipo y el objetivo del tratamiento, pero generalmente sigue estas etapas.
1. Valoración inicial
Antes de iniciar la sesión se recomienda:
- Revisar antecedentes médicos.
- Identificar contraindicaciones.
- Determinar el objetivo del tratamiento.
- Elegir el programa y nivel de presión adecuados.
2. Preparación del paciente
El paciente debe retirar objetos que puedan interferir con el tratamiento, como cinturones o accesorios voluminosos.
Generalmente se recomienda vestir ropa ligera o utilizar prendas desechables según el protocolo del centro.
3. Colocación de las botas o accesorios
Se colocan las botas, mangas o fajas asegurándose de que queden bien ajustadas, sin comprimir excesivamente.
4. Configuración del equipo
Se seleccionan:
- Programa de trabajo.
- Tiempo de sesión.
- Nivel de presión.
La intensidad debe ser confortable para el paciente.
5. Inicio del tratamiento
Durante la sesión, las cámaras se inflan y desinflan de forma secuencial.
El paciente permanece relajado mientras el equipo realiza el masaje neumático.
6. Finalización
Al terminar la sesión se retiran los accesorios y se verifica que el paciente se encuentre cómodo.
¿Cuánto dura una sesión?
La duración dependerá del protocolo y del equipo utilizado.
Generalmente una sesión dura entre 20 y 45 minutos.
¿Cada cuánto puede realizarse?
La frecuencia dependerá del objetivo del tratamiento.
En protocolos estéticos suele realizarse entre 1 y 3 veces por semana, siempre respetando las indicaciones del fabricante del equipo y la valoración profesional.
¿Con qué tratamientos puede combinarse?
La presoterapia es uno de los tratamientos complementarios más utilizados.
Puede combinarse con:
Cavitación
Frecuentemente se utiliza después de la cavitación para favorecer el manejo fisiológico de líquidos.
Radiofrecuencia
Puede complementar protocolos destinados a mejorar la firmeza de la piel.
Vacumterapia
En algunos casos forma parte de protocolos corporales más completos.
Drenaje linfático manual
Ambos tratamientos pueden complementarse según los objetivos del paciente.
Cuidados después de la presoterapia
Después de la sesión se recomienda:
- Mantener una buena hidratación.
- Caminar algunos minutos si es posible.
- Llevar una alimentación equilibrada.
- Evitar permanecer muchas horas sentado o de pie sin moverse.
Estas recomendaciones ayudan a mantener una buena circulación y favorecer el bienestar general.
Contraindicaciones
La presoterapia no está recomendada en personas con:
- Trombosis venosa profunda.
- Tromboflebitis.
- Insuficiencia cardíaca descompensada.
- Infecciones activas.
- Celulitis infecciosa.
- Edema de origen cardíaco o renal sin control médico.
- Hipertensión arterial no controlada.
- Fracturas recientes.
- Heridas abiertas en la zona de tratamiento.
- Embarazo, salvo indicación médica específica y protocolos adecuados.
Ante cualquier enfermedad vascular o linfática es indispensable consultar previamente con un profesional de la salud.
Errores comunes durante la presoterapia

Algunos errores frecuentes incluyen:
- Utilizar presiones demasiado elevadas.
- No realizar una valoración previa.
- Aplicar el tratamiento en pacientes con contraindicaciones.
- Pensar que la presoterapia sustituye el ejercicio o una alimentación saludable.
- No ajustar correctamente las botas o accesorios.
Preguntas frecuentes
¿La presoterapia ayuda a bajar de peso?
No. Su objetivo principal es favorecer el drenaje de líquidos y mejorar la circulación. No está diseñada como un tratamiento para perder peso.
¿La presoterapia elimina la celulitis?
Puede formar parte de protocolos dirigidos a mejorar el aspecto de algunos tipos de celulitis, pero por sí sola no la elimina.
¿Es normal sentir las piernas más ligeras?
Sí. Muchas personas experimentan una sensación de descanso y ligereza después de la sesión.
¿La presoterapia duele?
No. Generalmente se percibe como un masaje mediante presión de aire. Si causa dolor, debe disminuirse la intensidad o suspender el tratamiento para valorar la causa.
Conclusión
La presoterapia es una tecnología segura y ampliamente utilizada para favorecer el drenaje linfático, mejorar la circulación y complementar tratamientos estéticos corporales. Cuando se aplica siguiendo un protocolo adecuado y tras una correcta valoración del paciente, puede convertirse en un excelente aliado para mejorar el bienestar y potenciar otros procedimientos como la cavitación o la radiofrecuencia.
Como cualquier tratamiento estético, debe realizarse con equipos de calidad, respetando las indicaciones del fabricante y las contraindicaciones de cada paciente.
Nota importante: Este artículo tiene fines informativos y educativos. La presoterapia no sustituye la atención médica ni el tratamiento de enfermedades vasculares o linfáticas. Antes de iniciar cualquier tratamiento, es recomendable realizar una valoración profesional para confirmar que no existen contraindicaciones y seleccionar el protocolo más adecuado para cada persona.